Generación del 27

El sistema que utilizamos en clase para adentrarnos en la generación del 27 me resultó un poco raro. En vez de seguir el típico orden lógico, que es primero introducirnos al movimiento y luego hablar de los autores más destacados, lo hicimos al revés. Primero nos dedicamos a hablar de Federico García Lorca y más tarde nos centramos en el movimiento en general. Me pareció un poco extraño al principio pero luego lo encontré interesante e innovador. A pesar de esto yo he optado por invertir el orden de las entradas en mi blog para que quede todo muy ordenado y no de la sensación de que Lorca pertenece al movimiento anterior.

Se puede decir que la generación del 27 recoge muchos aspectos literarios, de diferentes movimientos, utilizados hasta la fecha para componer su propio estilo particular. Más concretamente recoge ciertas estructuras y algunos temas de la poesía popular, la búsqueda de la "predicación" y algún que otro aspecto de Juan Ramón Jimenez (autor muy visto en este blog), el tipo de vocabulario, la lengua, la innovación y las asociaciones irracionales de las vanguardias y algún aspecto de la poesía tradicional culta hispana (centrándose en Góngora, Garcilaso de la Vega y Béquer). 

Los principales representantes de la generación del 27 son los siguientes diez poetas: Jorge Guillén, Pedro Salinas, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre y Emilio Prado. A pesar de que estos son considerados los principales impulsores del movimiento hay muchos otros escritores, novelistas, dramaturgos y ensayistas como por ejemplo Fernando Villón o Miguel Hernandez que también se consideran componentes de este movimiento.

El grupo, formado mayoritariamente por los diez poetas mencionados anteriormente, que impulsó este movimiento literario se formó y cohesionó en la residencia de estudiantes de Madrid donde muchos residían y estudiaban sus respectivas carreras. Es importante tener presente que algunos de los miembros no vivían en la residencia de estudiantes pero si que iban diariamente a esta para asistir a actos sociales y culturales. 
Estos poetas nacieron en una misma generación (entre el más mayor y el más joven no habían más de 9 años) y se reúnen por la necesidad que tienen de buscar un lenguaje poético que pueda expresar mejor los temas que tratan. Se dan a conocer el año 1927 en el homenaje que se hizo a Luís Góngora por el tercer centenario de su muerte.


Características de la generación del 27
  • Se expresan únicamente a través de la poesía
  • Intentan encontrar la belleza a través de la imagen. Eliminan del poema todo lo que no es belleza y así alcanzan la poesía pura.
  • Quieren representar la realidad pero sin describirla, por lo que eliminan todo aquello que no es poesía.
  • Tratan temas como el amor, la muerte, el destino... y temas con raíces populares.
  • Se preocupan de la expresión lingüística buscando un lenguaje cargado de lirismo.
  • Utilizan estrofas tradicionales, clásicas y el verso libre.

A continuación incluyo cinco poemas de cinco autores diferentes de la generación del 27 que nos servirán para ver las características explicadas anteriormente reflejadas en los poemas. La búsqueda de estos poemas era una tarea que teníamos que hacer para clase.

1910 (intermedio), Poeta en Nueva York – Federico García Lorca

Aquellos ojos míos de mil novecientos diez 
no vieron enterrar a los muertos, 
ni la feria de ceniza del que llora por la madrugada, 
ni el corazón que tiembla arrinconado como un caballito de mar. 

Aquellos ojos míos de mil novecientos diez 
vieron la blanca pared donde orinaban las niñas, 
el hocico del toro, la seta venenosa 
y una luna incomprensible que iluminaba por los rincones 
los pedazos de limón seco bajo el negro duro de las botellas. 

Aquellos ojos míos en el cuello de la jaca, 
en el seno traspasado de Santa Rosa dormida, 
en los tejados del amor, con gemidos y frescas manos, 
en un jardín donde los gatos se comían a las ranas. 

Desván donde el polvo viejo congrega estatuas y musgos, 
cajas que guardan silencio de cangrejos devorados 
en el sitio donde el sueño tropezaba con su realidad. 
Allí mis pequeños ojos. 

No preguntarme nada. He visto que las cosas 
cuando buscan su curso encuentran su vacío. 
Hay un dolor de huecos por el aire sin gente 
y en mis ojos criaturas vestidas ¡sin desnudo! 



El día de su muerte a mano armada – Rafael Alberti

Decidme de una vez si no fue alegre todo aquello
5 x 5 entonces no eran todavía 25
ni el alba había pensado en la negra existencia de los malos cuchillos.
Yo te juro a la luna no ser cocinero,
tú me juras a la luna no ser cocinera,
él nos jura a la luna no ser siquiera humo de tan tristísima cocina.
¿Quién ha muerto?
La oca está arrepentida de ser pato,
el gorrión de ser profesor de lengua china,
el gallo de ser hombre,
yo de tener talento y admirar lo desgraciada
que suele ser en el invierno la suela de un zapato.
A una reina se le ha perdido su corona,
a un presidente de república su sombrero,
a mí…
Creo que a mí no se me ha perdido nada,
que a mí nunca se me ha perdido nada,
que a mí…
¿Qué quiere decir buenos días?


País – Luís Cernuda
Tus ojos son de donde 
la nieve no ha manchado 
la luz, y entre las palmas 
el aire 
invisible es de claro. 

Tu deseo es de donde 
a los cuerpos se alía 
lo animal con la gracia 
secreta 
de mirada y sonrisa. 

Tu existir es de donde 
percibe el pensamiento, 
por la arena de mares 
amigos, 
la eternidad en tiempo.



Fecha cualquiera – Pedro Salinas
¡Ay qué tarde organizada 
en surtidor y palmera, 
en cristal recto, desmayo 
en palma curva, querencia! 

Dos líneas se me echan 
encima a campanillazos 
paralelas del tranvía. 
Pero yo quiero a esas otras 
que se van 
sin llevarme por el cielo: 
telégrafo, nubes blancas, 
y -compás de los horizontes- 
el pico de las cigüeñas. 

¡Qué perfecto lo redondo 
verde, azul! ¡Ay, si se suelta! 
Lo tiene un niño de un hilo. 
¡Quieto, 
aire del sur, aire aire! 
La pura geometría, 
dime, 
¿quién se la quita a la tarde? 


Besarse, mujer… – Miguel Hernandez
Besarse, mujer,
al sol, es besarnos
e toda la vida.
Ascienden los labios
eléctricamente
vibrantes los rayos,
con todo el fulgor
de un sol entre cuatro.
Besarse a la luna,
mujer, es besarnos
en toda la muerte.
Descienden los labios
con toda la luna
pidiendo su ocaso,
gastada y helada
y en cuatro pedazos.

8 comentarios:

  1. no c nro disculpa :v
    pase por mi canal. :´v

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  2. Sería valioso y es importante que usted agregue la bibliografía, pues esto permite: Que sustente la información y tenga validez, y que el lector tenga lecturas para complementar sobre el tema.

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  3. ¿de qué forma se pretende ver la "belleza en la imagen" de los texto de esta generación?

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. creo que también hubieran incluido bodas de sangre

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